lunes, 13 de noviembre de 2017

Marte + excavaciones + dinamita = SUPER MOTHERLOAD

(Noviembre 2017)

Grande, muy grande Super Motherload. Nos vamos a Marte a excavar una mina en busca de minerales y piedras preciosas. Perforamos o explosionamos bombas. Una pasada. Primer acercamiento del pingüino a los deck building. Le ha costado entender las mecánicas pero después de una hora de juego ya me froto las manos pensando en sacarle El valle de los mercaderes o el Legendary Alien (ñarf ñarf...salivo sólo de pensarlo).
Y encima me pulió el bribón: 28-16 (no llegamos a excavar el último tramo porque ya era tarde. Es un juego de hora-hora y media).

martes, 7 de noviembre de 2017

Microreseña: GAME OF TRAINS

(Noviembre 2017)

A partir de 8 años
De 2 a 4 jugadores
15 min. aproximadamente

Game of Trains lo tengo desde hace tiempo (al igual que muchos otros) pero estaba guardado porque a mí "no me decía mucho". Es sencillo, no me aporta nada para los tipos de juegos a los que estoy acostumbrado a jugar, pero no llegué a deshacerme de él porque le veía otro uso. No solo el lúdico, sino el didáctico.

¿Por qué lo jugamos?. Básicamente porque aparte de que al pingüino le chiflan los trenes y le encanta ir reconociendo en algunos vagones muchos iconos de mi infancia, que encima está heredando con mucho gusto, le está ayudando a reconocer números de 1 y 2 dígitos y lo más importante, a relacionar sus valores para reconocer la secuencia de números de mayor a menor y viceversa, que es de lo que trata el juego.

De las 88 cartas del juego, 84 son vagones y 4 son locomotoras.
Cogemos una locomotora y 7 cartas al azar. Después de encontrar el Ecto-1, el Delorean y demás, ordenamos nuestros vagones de mayor a menor.
Esto nos llevará un rato pues el niño tendrá que reconocer las cifras e ir jugando con ellas y pensando en sus valores para ir ordenándolas correctamente. Siempre le ayudaremos, depende de su nivel, para que no se canse y quiera dejar el juego antes incluso de empezar.

El objetivo del juego es conseguir ser el primero en dejar los vagones ordenados de menor a mayor.

Nos fijamos que las cartas tienen un número y un símbolo. En cada turno tendremos que hacer una de estas 2 acciones:

1. Coger la carta superior del mazo de robo o
2. Coger una carta del centro de la mesa y realizar su acción.

1. Al coger una carta de vagón, tendremos que reemplazarla obligatoriamente por uno de los vagones de nuestro tren. Los niños tendrán que pensar cuál les interesa más de cara a dejarlos bien ordenados o por si se quieren deshacer de una carta para usar más tarde su acción.
La carta que quitemos de nuestro tren la dejamos en el centro de la mesa boca arriba y se podrá coger en turnos posteriores (también el resto de jugadores) pero solamente para realizar la acción que muestra, nunca para colocarla en nuestro tren.

2. Si en lugar de reemplazar un vagón vemos en el centro de la mesa alguna carta con una acción interesante, la cogemos, realizamos dicha acción y descartamos dicha carta.

Las acciones pueden ser:

- Mover un vagón 2 espacios a la izquierda o a la derecha.
- Intercambiar dos cartas adyacentes
- Intercambiar dos cartas pero manteniendo una en medio sin mover.
- Retirar la carta del extremo derecho, izquierdo o la carta central.

Gracias a estas acciones iremos colocando en su correcto orden los vagones y el primero que lo consiga ganará la partida.

Finalmente diré que aunque el juego es un filler y se suelen jugar varias partidas hasta que los jugadores cansen y pasen a otra cosa, nosotros jugamos una nada más. El hecho de tener que estar mirando, ordenando y cambiando las cartas pensando en futuros turnos hace que se nos extienda bastante y jugar dos o tres partidas seguidas nos frustraría y eso es malo en cuanto a que el próximo día que hablemos de sacarlo para jugar, no nos apetecerá.




sábado, 4 de noviembre de 2017

Microreseña: un GENIAL descubrimiento. Otro de Knizia que nos apuntamos como favorito

(Noviembre 2017)
2 jugadores
A partir de 10 años
30-45 minutos
Independiente del idioma (salvo instrucciones)

Genial! se encontraba el pobre aparcado desde hace unos años en la estantería, hasta que hace un par de semanas el pingüino se fijó en él. ¿Por qué no jugamos nunca a este? me pregunta. Pues no se, igual por la saturación que tuve en su día a jugarlo, quedó relegado a un segundo plano y ahí está en letargo, esperando a ser despertado de nuevo.

La edición que tenemos nosotros es la de viaje, con un tablero más pequeñito y que solo permite partidas para 2 jugadores, siendo el juego original hasta para 4.

Es un juego abstracto donde iremos colocando por turnos nuestras fichas intentando agrupar los símbolos que aparecen en ellas con las ya colocadas en el tablero. Cada ficha tiene dos símbolos, que puntuarán si agrupamos varias del mismo color en linea y sumaremos esos puntos en un track de puntuación. 
Lo complicado llega en cuanto que no podemos quedarnos atrás en alguno de los colores, pues al finalizar la partida (cuando ya no podamos colocar más fichas en el tablero) miraremos en qué posición está el color más atrasado en puntos. Esa será nuestra puntuación final. Si hubiese empate, se miraría el siguiente color con menor puntuación y así hasta que uno de los jugadores tenga más que el otro.






jueves, 2 de noviembre de 2017

Microreseña de Halloween: Merendola, juegos y un poco de caos: ¡lo normal!

(Octubre 2017)


Crazy Coconuts:
 ¡Cocos, cocos y más cocos volando por todo el salón!.

Juego de destreza en el que tendremos que lanzar cocos dentro de los cubiletes para llevárnoslos a nuestro tablero y conseguir construir una pirámide con 6 de ellos y así ganar la partida. Al ser solamente para 4 jugadores, hicimos turnos. Nos costó al principio un poquito estar mirando sin participar, pero enseguida empezamos a disfrutar viendo cómo jugaban los demás.



Finstere Flure:

Qué mejor juego para jugar en Halloween. 7 pobres niñitos quieren escapar de las mazmorras, pero deben esquivar al monstruo Furúnculo, cuyo errático y divertido movimiento nos ponía de los nervios a cada turno. Acostumbrados como están normalmente los niños a tirar dados en los juegos, les costó un par de turnos acostumbrarse a mover su personaje la cantidad de casillas indicadas por una de las caras y luego darle la vuelta a la ficha para dejar preparado su movimiento para el siguiente turno. 
Y eso les puso más nerviosos aún, porque por una cara suele haber una cifra alta y por la otra, baja. Y eso de intentar esquivar al monstruo y quedarse con un 1 ó un 2 para el siguiente movimiento...
Pobres. No escapó ninguno. Acabamos dejándolo porque la frustración que se estaba generando iba a generar odio hacia mí por haberlo sacado.


La Torre Encantada:

Otro juego que jugamos por turnos. Yo encarnaba al malvado mago que quería secuestrar a la princesa y ellos al príncipe que tenía que rescatarla. El mago esconde bajo una loseta del tablero la llave del castillo, pero aunque el príncipe la encuentre, para rescatar a la princesa tiene que acertar entre varias cerraduras. Este juego lo reseñamos hace tiempo, si queréis más información, pinchad aquí


La Tarta de los Monstruos


Locura total. Un montón de bolitas de colores, que representan las guindas de unas tartas que tenemos que preparar. Un bol para cada uno y una cuchara para recoger las guindas. Sacamos una carta con el dibujo de una tarta y nos tenemos que fijar en los colores de las guindas. El primero que rellene su bol correctamente se lleva la carta. Se van sacando las demás y ganará la partida quien tenga más cartas. Reseña aquí.