jueves, 30 de noviembre de 2017

Microreseñas: Stone Age Jr, El Laberinto Mágico, La noche de los magos, Storyline y Mice & Mystics

Stone Age Junior

De 2 a 4 jugadores
A partir de 5 años
15 minutos
Independiente del idioma

Mientras esperábamos a Sofía nos pusimos a construir nuestro poblado prehistórico.
Aquí tenéis la reseña completa de este gran juego de iniciación, donde aprenderemos las mecánicas de gestión de recursos y algo de memoria, pues no se usan dados, sino que le damos la vuelta a las losetas de bosque que hay alrededor del tablero. Dependiendo del número que nos salga, avanzaremos para ir recogiendo los recursos necesarios para construir nuestras cabañas pero tendremos que ir recordando dónde se encuentran las que más nos interesen en cada momento para poder aprovecharnos cuando lo necesitemos. Para complicarlo un poco, cada vez que sale la loseta del pueblo central, se le dan la vuelta a todas y se intercambian dos de ellas.
Al final Candela consiguió las 3 cabañas necesarias para proclamarse vencedora, quedando el pingüino y yo con dos cada uno.



Mice and Mystics

De 1 a 4 jugadores
A partir de 7 años
1-2 horas por capítulo aproximadamente

Ya con Sofía en casa, nos pusimos con el primer capítulo de Mice and Mystics. Mi idea era hacer una aproximación a un juego de mazmorras lo más sencillo posible y qué mejor manera que empezar.
Despliego todo (menos las figuritas), se fijan en los tableros, cogen los dados y curiosean...y entonces les digo "voy a contaros un cuento".
Y se quedan muertos. ¿Un cuento? ¿No vamos a jugar?. Sí, claro que sí, pero primero voy a contaros un cuento y después vamos a seguir ese cuento...pero jugándolo. 

Fliparon. Y mientras les narraba la historia del príncipe Collin y cómo veía que su padre, el Rey, se había enamorada de una Reina que resultó ser una hechicera malvada que pretendía su trono...fliparon aún más. Y cuando llegué a la parte en la que los protagonistas, para escapar de la reina malvada se convirtieron en ratoncitos que escaparon por las mazmorras...ya fue la locura. 

Y entonces les saqué las figuras, repartimos personajes, les expliqué muy por encima qué podían hacer (Os movéis y hacéis una acción, o al revés: si es que el juego es así de sencillo).

Jugamos unos 40 minutos, aprendieron muy rápido las mecánicas de atacar y que otro defendiese tirando los dados por las ratas malvadas. A moverse añadiendo la tirada de un dado a su valor de movimiento y a buscar para conseguir mejor equipo...o no. Creo que se quedaron con ganas de retomarlo otro día.



El Laberinto Mágico

De 2 a 4 jugadores
A partir de 6 años
30 minutos aproximadamente
Independiente del idioma

Un juego que adoran los niños y tememos los adultos. Sacamos ficha, buscamos su ubicación en el tablero y nuestro objetivo es llegar a ella antes que el resto para quedárnosla. El primero que consiga 5 gana la partida.

¿Qué fácil, eh?

Pero estamos dentro de un laberinto mágico, con paredes invisibles, por lo que a veces no podremos ir en linea recta hacia nuestro objetivo. Nos toparemos con muros invisibles que nos impedirán continuar y nos devolverán a la casilla de salida. 
Cuando nos toque de nuevo, empezaremos desde el principio teniendo que recordar dónde estaban esos muros invisibles para ir rodeándolos y así alcanzar la ficha antes que el resto.

Un juego de memoria en el que a veces consigues hacer un camino muy largo y otras parece que te obcecas con una pared y no hace más que ir a darte contra ella, con las consecuentes risas del resto.

Además, gracias a una expansión que lamentablemente no se encuentra editada en español, puedes ponerle un gorro a otro jugador para hacerle perder un turno, o utilizas la varita mágica para hacer desaparecer la ficha justo cuando otro está a punto de alcanzarla, o beber una poción mágica que te permite moverte por el tablero todas las casilla que quieras...¡mientras no te des con un muro!. Teniendo en cuenta que el valor más alto del dado es el 4, poder hacer un turno de 10 casillas para quitarle la ficha de delante de las narices a otro es todo un placer...si no te falla la memoria, claro.



La Noche de los Magos

De 2 a 4 jugadores
A partir de 5 años
15 minutos
Independiente del idioma

Quedaba ya poco para que los papis viniesen a recoger a nuestras invitadas, así que les pregunté ¿Y si jugamos a un juego que se juega a oscuras?. Sí, hoy en día no es algo que se puede preguntar a la ligera sin acabar con una denuncia, pero los papis me conocen y saben que me encanta jugar con niños (otra cosa que hay que tener un cuidadísimo a la hora de decirlo...qué triste y complicado se ha vuelto nuestro mundo, menos mal que a ojos de los niños todo lo interpretan de buena manera).

Así que saqué "La noche de los magos". Cada uno somos un mago que se va al centro de un bosque por la noche, en total oscuridad, a preparar su poción mágica. ¡Pero resulta que no es el único!. Otros 3 magos también iban de camino y el problema es que solamente hay un fuego con un caldero. ¿Quién será el primero en llegar y utilizar el caldero para preparar su poción?.

Cargamos las fichas de los magos, los calderos y el fuego central, apagamos la luz ¡y a jugar!.
Por turnos, cada niño (¡y yo también!) tiene que deslizar su mago, desde el exterior del tablero y empujando tanto las fichas como los árboles (¡que no se ven!) para poder desplazar uno de sus calderos y que caiga dentro del fuego, ganando así la partida.

Pero en cuanto oigamos caer una ficha a la mesa (el tablero tiene cierta altura para que se oiga bien al caer) se nos acabó el turno y le toca al siguiente.
Así que tendremos que ir con mucho cuidado pues a medida que nos movamos iremos desplazando otras piezas y como no se ven, tendremos que pensar si seguir empujando o parar y pasar el turno.

Aquí tenéis la reseña completa.


 Storyline: Cuentos de hadas

De 3 a 8 jugadores
A partir de 8 años
20 minutos
Dependiente del idioma: texto en todas las cartas


Para finalizar la tarde contamos un cuento un poco diferente a los típicos cuentos de hadas con Storyline.

Elegimos uno de los dos cuentos que vienen en la caja, de 15 "páginas" cada uno.
Separamos el resto de cartas de historia por colores y viendo sus imágenes vemos que corresponden a personajes, objetos, lugares, habilidades, rasgos y acciones. 

Cada jugador coge una carta de cada mazo y las lleva a su mano.
Se juega por turnos. Se escoge a un jugador y coge la primera carta del cuento y la lee en voz alta. 
Ponemos un ejemplo: "Érase una vez un (PERSONAJE) que iba de camino a un reino muy lejano"

Ahora todos, excepto el narrador, cogen una carta del tipo que marca el cuento (en esta caso, personaje, que son las azules y la lleva a su mano. Todos tendrán entonces 2 cartas azules. La que cogieron al comienzo de la partida y esta nueva. 

Ahora cada uno escogerá entre esas dos cartas azules y jugará una en el centro de la mesa, boca abajo. Cuando todos hayan jugado la suya (el narrador - jugador en turno- ni coge ni juega), el narrador las coge todas, las baraja y luego escoge una y la coloca a la derecha de la carta que leyó, formando las páginas de un libro.

La persona cuya carta sea la elegida cogerá una ficha de premio, pero sin mirar lo que contiene. Pueden ser puntos de victoria, pero también le pueden tocar otras cosas, que no se descubren hasta que se acabe la partida.


Así poco a poco iremos contando un cuento entre todos donde por ejemplo el protagonista sea un cuervo venenoso que vive en un mercado y tiene la misión de acabar con una bruja alocada que vive en una mazmorra 










lunes, 13 de noviembre de 2017

Marte + excavaciones + dinamita = SUPER MOTHERLOAD

(Noviembre 2017)

Grande, muy grande Super Motherload. Nos vamos a Marte a excavar una mina en busca de minerales y piedras preciosas. Perforamos o explosionamos bombas. Una pasada. Primer acercamiento del pingüino a los deck building. Le ha costado entender las mecánicas pero después de una hora de juego ya me froto las manos pensando en sacarle El valle de los mercaderes o el Legendary Alien (ñarf ñarf...salivo sólo de pensarlo).
Y encima me pulió el bribón: 28-16 (no llegamos a excavar el último tramo porque ya era tarde. Es un juego de hora-hora y media).

martes, 7 de noviembre de 2017

Microreseña: GAME OF TRAINS

(Noviembre 2017)

A partir de 8 años
De 2 a 4 jugadores
15 min. aproximadamente

Game of Trains lo tengo desde hace tiempo (al igual que muchos otros) pero estaba guardado porque a mí "no me decía mucho". Es sencillo, no me aporta nada para los tipos de juegos a los que estoy acostumbrado a jugar, pero no llegué a deshacerme de él porque le veía otro uso. No solo el lúdico, sino el didáctico.

¿Por qué lo jugamos?. Básicamente porque aparte de que al pingüino le chiflan los trenes y le encanta ir reconociendo en algunos vagones muchos iconos de mi infancia, que encima está heredando con mucho gusto, le está ayudando a reconocer números de 1 y 2 dígitos y lo más importante, a relacionar sus valores para reconocer la secuencia de números de mayor a menor y viceversa, que es de lo que trata el juego.

De las 88 cartas del juego, 84 son vagones y 4 son locomotoras.
Cogemos una locomotora y 7 cartas al azar. Después de encontrar el Ecto-1, el Delorean y demás, ordenamos nuestros vagones de mayor a menor.
Esto nos llevará un rato pues el niño tendrá que reconocer las cifras e ir jugando con ellas y pensando en sus valores para ir ordenándolas correctamente. Siempre le ayudaremos, depende de su nivel, para que no se canse y quiera dejar el juego antes incluso de empezar.

El objetivo del juego es conseguir ser el primero en dejar los vagones ordenados de menor a mayor.

Nos fijamos que las cartas tienen un número y un símbolo. En cada turno tendremos que hacer una de estas 2 acciones:

1. Coger la carta superior del mazo de robo o
2. Coger una carta del centro de la mesa y realizar su acción.

1. Al coger una carta de vagón, tendremos que reemplazarla obligatoriamente por uno de los vagones de nuestro tren. Los niños tendrán que pensar cuál les interesa más de cara a dejarlos bien ordenados o por si se quieren deshacer de una carta para usar más tarde su acción.
La carta que quitemos de nuestro tren la dejamos en el centro de la mesa boca arriba y se podrá coger en turnos posteriores (también el resto de jugadores) pero solamente para realizar la acción que muestra, nunca para colocarla en nuestro tren.

2. Si en lugar de reemplazar un vagón vemos en el centro de la mesa alguna carta con una acción interesante, la cogemos, realizamos dicha acción y descartamos dicha carta.

Las acciones pueden ser:

- Mover un vagón 2 espacios a la izquierda o a la derecha.
- Intercambiar dos cartas adyacentes
- Intercambiar dos cartas pero manteniendo una en medio sin mover.
- Retirar la carta del extremo derecho, izquierdo o la carta central.

Gracias a estas acciones iremos colocando en su correcto orden los vagones y el primero que lo consiga ganará la partida.

Finalmente diré que aunque el juego es un filler y se suelen jugar varias partidas hasta que los jugadores cansen y pasen a otra cosa, nosotros jugamos una nada más. El hecho de tener que estar mirando, ordenando y cambiando las cartas pensando en futuros turnos hace que se nos extienda bastante y jugar dos o tres partidas seguidas nos frustraría y eso es malo en cuanto a que el próximo día que hablemos de sacarlo para jugar, no nos apetecerá.




sábado, 4 de noviembre de 2017

Microreseña: un GENIAL descubrimiento. Otro de Knizia que nos apuntamos como favorito

(Noviembre 2017)
2 jugadores
A partir de 10 años
30-45 minutos
Independiente del idioma (salvo instrucciones)

Genial! se encontraba el pobre aparcado desde hace unos años en la estantería, hasta que hace un par de semanas el pingüino se fijó en él. ¿Por qué no jugamos nunca a este? me pregunta. Pues no se, igual por la saturación que tuve en su día a jugarlo, quedó relegado a un segundo plano y ahí está en letargo, esperando a ser despertado de nuevo.

La edición que tenemos nosotros es la de viaje, con un tablero más pequeñito y que solo permite partidas para 2 jugadores, siendo el juego original hasta para 4.

Es un juego abstracto donde iremos colocando por turnos nuestras fichas intentando agrupar los símbolos que aparecen en ellas con las ya colocadas en el tablero. Cada ficha tiene dos símbolos, que puntuarán si agrupamos varias del mismo color en linea y sumaremos esos puntos en un track de puntuación. 
Lo complicado llega en cuanto que no podemos quedarnos atrás en alguno de los colores, pues al finalizar la partida (cuando ya no podamos colocar más fichas en el tablero) miraremos en qué posición está el color más atrasado en puntos. Esa será nuestra puntuación final. Si hubiese empate, se miraría el siguiente color con menor puntuación y así hasta que uno de los jugadores tenga más que el otro.